Esta Asamblea Constituyente, que recibió los textos de las conclusiones de sus “deliberaciones” para el Proyecto, dictados arbitrariamente por el tirano centralista, con la asesoría de tres fracasados extranjeros (¿Ahí no se llama “injerencia” en los asuntos Patrios?) incluye no tan veladamente el derecho al aborto. Y si complementamos el sentido “práctico” que se le desea dar, eventualmente por equiparación, también a terminar con la vida de quienquiera le cause problemas a una persona.

En segundo lugar, el sentido práctico de abortos es extremadamente diverso. Por ejemplo, algunas razones por las que las mujeres (y algunos hombres) pueden eligir abortos son: Incapaz de poder proveer para los costos de un niño; Sola paternidad (madre o padre soltero); El padre no desea al niño; Demasiado joven o inmaduro y no está listo para la responsabilidad; Interrupción a la educación o a la carrera; Opción de la forma de vida o niño indeseado; y algunas otras igualmente sin valor moral.

Algunas de estas razones para la enorme mayoría de nosotros son frías y perezosas, pero estas reflexiones son juzgadas válidas por alguna gente. Igualmente se aduce que de “todas maneras se dan” y que es preferible que las hagan médicos del mayor rango; lo que es vivir de ilusiones: Un buen galeno jamás se prestaría para llevar a cabo frustrar una vida por razones estéticas, de facilismo o “vergüenza social”. ¿Tiene el Estado -que carece hasta de Puestos de Salud estériles- la capacidad de atender a las que demanden el aborto?

Exclusivamente en un sistema que no cree en un Todopoderoso (TODA religión acepta la existencia de un ser superior, quitando la perversidad del actual Gobierno que desea tiranizar y adoptar medidas comunistas obsoletas para nuestro país) y que necesita recurrir a la comercialización del voto y su necesidad de ser novedoso, se presta a esta barbaridad.

Dejemos a un lado la Moral -que hoy la han convertido en perversión- y veamos que se cuece dentro de está malhadada autorización: Se impulsa la promiscuidad: -Cada año vemos que mujeres de menor edad 13, 14 y demasiadas de 15, están concibiendo.

La medida fomenta la transmisión de enfermedades sexuales; VPH – Virus del Papiloma Humano, precursor del cáncer en la mujer y el hombre; Herpes; Sífilis; Gonorrea; Chlamydia-Chlamidia; Chancro; Cándidas; Tricomoniasis… Que, por supuesto, si hablamos de mocosos, en edad o mentalidad, que han fecundado descuidadamente dejándose llevar por sus instintos - especialmente los jóvenes - y no toman ni la más elemental precaución ¿No es eso un problema para nuestro país? ¿Para nuestra juventud? ¿No es una forma vil de corrupción?

Todos hemos sentido el despertar de nuestra sexualidad y los peligros que conllevan. A ese descontrol es que hay que atacarlo, educando apropiadamente a la población. Fortificando el significado del término y función de la FAMILIA.

Conocemos de muchas señoras que por obra de la naturaleza, y a pesar de haber hecho todos los esfuerzos médicos posibles, no han podido continuar su período de gestación. ¿Saben cómo quedan mentalmente golpeadas por este acto de la naturaleza? Así mismo: ¿Han oído de la depresión post-parto que a toda mujer, en mayor o menor grado afecta?

¿Han consultado o escuchado a mujeres que han buscado abortar? ¡Quedan para siempre síquicamente golpeadas!

Finalmente queda únicamente que por las mismas razones ¡mi derecho a mi vida! se asesine, o se cometa eutanasia. Acabemos, descartemos, ese ser molesto al que le sobrevino un cáncer o una nefritis: ¡Que fastidio! ¡Hay que eliminarlo! Que tuvo un accidente y quedó parapléjico: ¡Hay que darle el vire porque es una molestia!