Siempre me ha fascinado el poder que ejercen tus labios sobre mis sentidos.
Desde que recuerdo; tu boca ha sido una puerta abierta a la felicidad que me otorgas al besarte.
Tus labios me han regalado momentos mágicos de tiempos y prisas.
Sonidos sin ruido, besos que jamás terminan.
Instantes de irrealidad donde el despacio espacio se funde con el respiro de los cuerpos.
Historia de plazos sin barreras…hipotecas archivadas de presentes tristes.
Toda mi vida la he pasado descifrando la razón de las razones.
En mis disquisiciones presuponía que las respuestas estaban en el intelecto.
Sin embargo, únicamente dentro de ti descifré las misteriosas verdades del conocimiento.
Eres mi deducción expresada por su propia fuerza…
Hoy concluyo que mis razonamientos son inciertos.
Después de tantos repensares y cuestionamientos,
He descubierto en tu mirada que la verdadera razón es el amor…
Y tú…tú eres todas mis razones.
