El retiro de la confianza y el artero ataque del envanecido presidente Rafael Correa a su íntimo compañero de planeación política, Alberto Acosta, resalta la dictadura que está rigiendo y la siempre existente decisión de implementar una “constitución” perversa, originalmente planeada por dos ciudadanos de nacionalidad española; a quienes ni en su propia patria tomaron en cuenta.

Alberto Acosta se ha desempeñado como miembro del Instituto Latinoamericano de Investigaciones Sociales (ILDIS), organismo internacional que pertenece a la Fundación Friedrich Ebert (FES) de Alemania, organismo con personería jurídica de derecho privado sin fines de lucro, cuya sede central se encuentra en Bonn, República Federal de Alemania. El origen de la FES representa el ideal político del ex presidente Alemania, el socialdemócrata y sindicalista Friedrich Ebert.

No obstante, todos lo conocemos como un hombre de ideales, muy serio y respetuoso de los demás; por lo tanto, su nombramiento de Presidente de la Asamblea Constituyente (dictatorial) nos permitía cuando menos esperanzarnos en que cuando menos se guarde la imagen de legitimidad y equidad; punto que no comparte el autócrata presidente Correa.

No dejemos pasar por alto que él (Acosta) fue uno de los coordinadores del Plan de Gobierno de Alianza PAIS, y es uno de los co-autores y coordinadores del libro Asedios a lo Imposible: “Propuestas Económicas en Construcción”, junto a Rafael Correa, Fander Falconí, Jeannette Sánchez, Pedro Páez Pérez, y otros.

¿Qué buscaba Alberto Acosta, desde su Presidencia? Tratar de llevar a cabo una misión pura y debatida adecuadamente -aún cuando igual no le hicieran caso a la falsa minoría, que la llamo falsa porque los que son parte de la mayoría gubernamental han hecho genuflexiones y sido miembros activos y representantes de dichos partidos, hoy vilipendiados por el presidente Correa y ellos; borreguitos aprovechadores. Es decir; Alberto Acosta deseaba la mejor Carta Magna que pudiera darse dentro de las circunstancias y no el mamotreto que desea Rafael Correa implementar: “Porque le da la gana” (si caemos en la trampa).

Hasta hoy la Constitución más larga e imposible es la de la India, con 400 artículos; nosotros la vamos a superar ampliamente con una de 550. Con esa cantidad de artículos sin duda será la única Constitución del Mundo que deberá ser Reglamentada.

Comparemos con las principales religiones y creencias que existen en nuestro planeta y que con máximo unas diez leyes fundamentales cubren todo; y los observantes fieles, viven muy bien hermanados.

No sólo en el volumen de artículos somos campeones, sino en la cantidad de tiempo que se le dedica al análisis debate y razonamiento de cada uno de ellos. Treinta y tres (33) analizados, debatidos y pulidos en tres horas (3) 180 minutos; o sea cinco minutos y segundos (5) para cada uno ¡que buen fundamento deben tener! Y esto sin incluir la ambigüedad y subjetivismo que están incluidos en el texto.

Hay una cita que viene muy al caso: “El hombre debiera aprender a ser ecuánime. Con el fuego de la ira, a sus inferiores los hace superiores a sí mismo” (Ralph W.Emerson)