El mundo entero, y entre esos Ecuador, está sufriendo una elevación de precios de las materias primas y los alimentos. El petróleo ha subido un 400% en los últimos 5 años y otras materias primas y alimentos han subido no menos de 100% en los últimos dos años. Algunos políticos, creen que estas subidas son un desastre para la economía, y sus sugerencias pasan por reactivar la intervención del Estado con prohibiciones a la exportación.
Déjenme contarles lo que a mi juicio son las causas coyunturales y estructurales a este problema para luego hablar de las soluciones para el Ecuador. En primer lugar, hay más demanda de los países en desarrollo como China e India. A manera de ejemplo, si la mitad de la población de China e India empezaran a comer una media libra de pollo al día(o proteína en general) , esto significa 180 lb mas pollo al año por persona y al menos otras 180 lb mas de balanceado (¡para que coman los pollos!); lo que multiplicado por la mitad de la población de esa región (1000 millones de habitantes) representa no menos de 180 mil millones de lb (aprox . 100 millones de TON) adicionales de granos y de proteínas que demanda el mercado. Con estos órdenes de magnitud yo rezaría para que también empiecen a comer banano, atún y flores…
Segundo, se ha empezado una novelería de producción de biocombustibles resultado de los subsidios americanos al biocombustible que ha transformado cultivos alimenticios hacia la producción de cosechas para los biocombustibles. Esto ha reducido la oferta de granos y elevado el costo oportunidad para la producción agrícola de alimentos. Obviamente, esto ha sido una política equivocada del gobierno del presidente Bush y pronto la cambiaran por dos razones. Primero, que no baja el precio de los combustibles; y segundo, incentiva el uso indiscriminado de plantaciones útiles para biocombustible (sobre todo en Brasil) afectando el medio ambiente vía deforestación.
La mayoría de expertos en el Banco Mundial predicen que recuperar el tiempo perdido para reabastecer el mundo con alimentos si se toman las decisiones correctas tomara al menos 2 años. Sin embargo, la elevación de precios no debe de ser malentendida, porque al final del día es la mejor señal de que algo está escaso y no es cierto que perjudique a toda la economía.
Los precios indican a la oferta donde está la demanda. Si la respuesta de gobierno es tratar de reducir los precios, niega la senal de lo escasez en el mercado y no incentiva a la oferta de productores a que reaccionen correspondientemente. Es más, la mayoría de estos precios favorecen a los productores agrícolas y petroleros de todo el mundo, que no son los lugares donde vive la gente más rica del mundo. Todo lo contrario, los agricultores pobres están recibiendo más ingreso de los países desarrollados. En Ecuador, nos beneficiamos con el petróleo y con otras frutas y verduras que exportamos, pero no así con el maíz y el trigo donde somos deficitarios. En resumen, quien se vera más afectado son las personas que viven en la ciudad, por no tener producción agrícola, y a los pobres de las ciudades habría que compensarlos para que no se afecten por el alza de precios, dejando al resto que busque alternativas alimenticias. Sin embargo, si impedimos que las señales de precios actúen prohibiendo exportaciones, no va a haber ningún incentivo para producir. En ese caso tendremos el problema de la pobreza rural y el problema de la falta producción nacional de alimentos.
Los países desarrollados los han usado los subsidios agrícolas y ganaderas extendidamente, imponiendo barreras altísimas de acceso de mercado a nuestros productores. Hasta el punto que una cabeza de ganado en Japón recibe en subsidios el equivalente a $8 diarios! Por lo tanto, muchos países en desarrollo no pueden competir y dejan la agricultura por otras actividades. Para mí, este es el problema de fondo de la crisis de los precios de alimentos. Si los mercados no pudieron responder al aumento de demanda de alimentos fue debido a los subsidios en los países desarrollados, nunca hubo un mercado dando señales reales.
Como somos un país pobre, sugiero que en el Ecuador revirtamos los subsidios de la energía a la agricultura para las semillas seleccionadas, fertilizantes e irrigación para darle al agricultor una oportunidad de aprovechar esta coyuntura mundial para la exportación de alimentos, con un énfasis especial en el agricultor de pequeñas extensiones con el propósito de que pueda aumentar su productividad.
Un agricultor ineficiente de granos genera una cosecha al año de 1 TON. Si con la ayuda de irrigación genera 2 cosechas al año y con la ayuda de fertilizantes y semillas seleccionadas mejora la productividad en un 20%. Pasamos de 1 TON/ha a 2.4 TON/ha al año. Imaginen la cantidad de productores dispuestos a seguir estas inversiones si además se supiera que los precios serán 100% mayor a lo normal. Una política de gobierno que destruya esa posibilidad sería una lástima.
El mecanismo concreto habría que pensarlo, pero el subsidio seria transitorio hasta que podamos competir con la producción en países desarrollados y deberá ser financiado con los recursos que ahora van a los combustibles. Lo más importante, es que sería una forma de promover empleo hacia un mercado bastante grande como es el “resto del mundo” y que ayudaría a reducir la pobreza aprovechando los precios altos que hoy día tiene el mercado.
¿Esta usted de acuerdo: si o no? No deje de enviarme sus comentarios.
