Autonomía es la facultad de la persona o sus entes de tener la capacidad de auto-determinación bajo el contexto de sus principios y metas. Las personas actúan autónomamente buscando la culminación de celebrar un acto moral para hacer el bien. -¡Es la esencia de la dignidad humana!
Se pregona “Socialismo del Siglo XXI”, probablemente porque no saben que en latín la cifra a la derecha agrega y a la izquierda resta, lo que realmente se está tratando de implementar es un brebaje de “Socialismo Siglo XIX”, del cual sólo se han tomado los ingredientes dañinos para el progreso humano.
Desde el ejercicio de nuestras primeras autonomías – que ha resultado un éxito sin parangón – hasta las actuales, las hemos pagado los guayaquileños doblemente. Una por los impuestos exclusivos de los guayasenses para mantenerlos y la otra que iba incluida en los impuestos nacionales que pagábamos para recibir el servicio.
¿Habría carreteras si no hubiese habido un Comité Ejecutivo de Vialidad? ¿Un sistema de Tránsito siempre modernizándose, tal cual lo ha hecho la “Comisión de Tránsito del Guayas” durante sus sesenta años de funcionamiento, con la mayor parte de sus “vigilantes” corteses y conocedores de la problemática local?
Ellos no saben que vivimos momentos peores que en las casas de campo, con el problema del agua. Pequeñas bombas succionaban en columna de pocos metros de distancia el líquido que no llegaba y con el agravante que al causar una disminución de presión está se contaminaba por ósmosis. Pelucones y calvos teníamos que comprar el agua en “tanqueros”. Este mal se solucionó únicamente cuando se dio la concesión del servicio.
El sistema telefónico – que nunca liberaron por “táctico” – es una definición de asqueroso, politizado y atrasado. ¿Lo comparamos con el excelente de Cuenca que es Autónomo?
Recuerdan el retroceso del Cuerpo de Bomberos bajo control del Estado… Hoy con su autonomía y un gran Primer Jefe profesional está avanzando en todos los campos. Incluso implementando una Escuela de Entrenamientos.
Coterráneos de cualquier parte de la ciudad: Señoras, señoritas, calvos, pelucones, gordos, flacos, de terno o pantaloneta ¿Cómo hemos sido tratados por las entidades centralizadas… las largas e interminables filas mientras los empleados conversan o chacotean… dar “para las colitas”… el: yo se lo saco en un momento maestro, pero hay que dar…?
No coman cuentos, de los que nos han dado mucho en este año y medio; pero en el que únicamente se ha mantenido una perversa campaña política. Lean entre líneas, que quiere decir: “La Justicia no puede tener total Autonomía”; desprestigiar a nuestra gloriosas Fuerzas Armadas y proponer que no cumplan lo que han jurado ante la Bandera Nacional: Dar la vida por defender la integridad territorial y hacer que se respete el Sistema Constituido en la Constitución. Su proceder en colectivo: atacar a todos, hacer mofa de todos.
En nuestro país el encargado del poder nos lleva a campos infaustos, nótese que él les ordena que decir a su “grupo”, entre los que hay un par de inteligentes con hombría de bien, el resto son unos dóciles muchachos esperando que les den una migajita.
El plan es gastar lo que sea, hacer tantas ofertas como se pueda, mentir hasta que suene cierto, dar circo… Porque lo que buscan es establecer un Gobierno sustentado en tres columnas y un solo “Emperador”. Las columnas son:
Totalitarismo, sistema de Estado que regula todo aspecto público y privado y que se mantienen en el poder por propaganda manejada en medios de comunicación controlados, un único Partido, y el uso indiscriminado de tácticas de terror.
El Segundo pilar la Autocracia: Una sola persona, el “Emperador”, maneja por sí solo todos los poderes.
Finalmente la Dictadura establecida como pasa hoy, un gobierno de facto. Muchos dictadores obtienen con engaños el título de Presidente, con el único propósito de aparentar una legalidad que no existe.
Regir nuestros destinos libremente es un derecho inalienable de todos los ecuatorianos; Guayaquil, en especial, mantendrá su esencia libérrima invencible.
