En el artículo que escribí el 19 de diciembre: ¿Pero no es obligación de un funcionario público denunciar un delito cuando está en presencia de éste? recalcaba:
“De dónde (los Asambleistas) han recibido el derecho legal de violar la Constitución, aceptar renuncias de un Presidente Constitucional y “encargarle el poder”, destituir funcionarios y dignatarios y finalmente llegar al colmo de volverse Legisladores. Les vuelvo a recordar el condicionamiento del mandato dado y su máxima autoridad llega hasta; “…elaborar una nueva Constitución, la Asamblea Constituyente respetará, profundizando en su contenido social y progresivo, los derechos fundamentales de los ciudadanos y ciudadanas. El texto de la Nueva Constitución será aprobado mediante Referéndum Aprobatorio. Y recalca: “La transformación del marco institucional del Estado y la nueva Constitución, solo entrarán en vigencia con la aprobación en referéndum, de la nueva Carta Magna … Caramba que soy repetitivo… pero repetitiva es la violación total y rompimiento de la Ley que llevan a cabo…”
No obstante, los llamados a defender la Constitución – que aún está vigente – y lo estará si el pueblo niega la nueva propuesta, no han hecho nada si no dejarse bañar de lodo y permitir ser tentados por una pocas monedas o amenazas de llevar a cabo actos delincuenciales en contra de ellos si cumplen su labor.
La Misión de las Fuerzas Armadas del Ecuador, según la Constitución, manifiesta en el “Artículo 183. -La fuerza pública estará constituida por las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional. Su misión, organización, preparación, empleo y control serán regulados por la ley.
Las Fuerzas Armadas tendrán como misión fundamental la conservación de la soberanía nacional, la defensa de la integridad e independencia del Estado y la garantía de su ordenamiento jurídico…”
A las antes mencionadas respetables y gallardas instituciones, les ofrecieron el oro y el moro; cama, dama y chocolate; sin embargo, están bañándolos con un recubrimiento del color del bombón pero de otra fisiología muy asquerosa y olor insoportable. Igual, de una manera u otra, han repartido el producto con ventilador contra todo estamento para destruirles su credibilidad y poder.
Según la RAE. Aparte de la oveja y el carnero, se llama Borrego al: (3) Hombre que se somete gregaria o dócilmente a la voluntad ajena. (4) m. coloq. Hombre sencillo o ignorante. U. t. c. adj.
Es así como se presento un rebaño de 107 borregos a rendir pleitesía al Lobo Feroz y le prometieron balar en coro para que se acepte su todavía inexistente texto del proyecto. Es comprensible porque los Borregos son animales gregarios, dulces y sensibles quienes les encantan el contacto físico y que los acaricien.
No piensan que cuando ya no sean utilizables, tendrán que ir felices al brete para ser desollados y sus partes usadas para diversos objetos de beneficio del Lobo, mientras sus apetitosas, pero corruptas, carnes son consumidas.
El connotado filosofó Hindú, Mahatma Gandhi, dio la siguiente sentencia: “La democracia no está hecha para los que se portan como borregos. En un régimen democrático, cada individuo guarda celosamente su libertad de opinión y de acción. Cada ciudadano se hace a sí mismo responsable de todo lo que hace su gobierno; tiene que prestarle todo su apoyo mientras ese gobierno vaya tomando decisiones aceptables. Pero el día en que el equipo que está en el poder haga daño a la Nación, cada uno de los ciudadanos tiene la obligación de retirarle su apoyo.”
