Soy un emigrante de mis sueños. Allá atrás en el tiempo senti la rabia y la ira por el hermano en angustia de vida, que no tenía el sustento diario, que lustraba zapatos sin poder ir al colegio. Literalmente sentía que mi pecho se desgarraba por la circunstancia dolorosa del que delinquía por hambre. Realidades de mi juventud y de hoy en día, esto es, la realidad social es una constante que no ha tenido variación en nuestro país.
Tengo la certeza que no son solo los malos gobernantes los que nos han llevado a esto, sino también los peores dirigentes encargados de reclamar los derechos de los menos favorecidos por la fortuna en la escala socio económica. Si, reafirmo mi hipótesis, aquí tenemos una resultante de miseria y desgobierno por la complicidad de gobernantes y gobernados.
Habemos ciudadanos en este país que hemos intentado brincar esa especie de incapacidad de superación. La falta de reglas claras y oportunidad impide haber hecho algo mas por la patria y por nosotros mismos, lo entrabado del sistema hace difícil lograr metas de excelencia, los círculos de poder se cierran férreamente en torno a los agnados y cognados de los que gobiernan en uno y otro lado.
Tradicionalmente nuestro país ha sido gobernando por los mismos sectores socio económicos con diferentes nombres de sociedades políticas, esto es, el mimetismo de las clases económicas gobernantes que van disfrazándose y cambiando su faz para poder mantener el poder, el concepto de capital va evolucionando y se disfraza de oportunidades diferentes, pero mantiene un círculo social y humano básico que se sucede en el poder, aunque aparentemente reparta la capacidad económica. Igual en la dirigencia sindical y social.
Nos encontramos en medio de una nueva transición de ese mimetismo del capital y de la dirigencia, pero en definitiva las condiciones de vida del habitante medio del país sigue siendo de dudoso futuro. Es real que se ha procurado conseguir, aunque con medidas parche: bono solidario, de vivienda, etc., que la mayoría presente un apoyo numérico al gobierno, pero no se están implementando medidas de sostén para la verdadera clase productiva de la nación. Es indiscutible que hay que procurar que la gente no se levante y se acueste con una taza de agua de manzanilla en el estomago, pero también hay que hacer que la gran mayoría cambie de clase: de bajos o ningún ingreso hacia la clase media en toda condición, económica, intelectual, educativa, etc., de ahí que sostengo que la idea del MPD es descabellada al tratar de crear un gran proletariado profesional, mediante la destrucción del sistema educativo, eso no propende a la mejora del ser humano sino a su desmerecimiento intelectual que termina en la destrucción de su posibilidad de ser un ente productivo para si mismo, la familia y finalmente el país.
Es asi que al ver que esas realidades no han cambiado, pese a que por mas de cuarenta años se han mantenido las ofertas similares a las de Velasco, iguales a las de los camaradas junto a los que en nuestros sueños de justicia cantamos canciones revolucionarias o pasamos largas noches de discusión filosófica marxista y dialéctica, he llegado a la conclusión que soy un emigrante de mis sueños, voy hacia un país ideal de verdadera justicia y de igualdad de oportunidades, me declaro revisionista de la revolución anquilosada en prejuicios dialécticos, opositor de la vieja partidocrasia secuestradora de oportunidades. Enemigo directo del oportunismo del dirigente sindical. Radical opositor de la caridad que deja sin inventiva al pueblo, preparándolo únicamente para un servicio de apoyo al proyecto de dictador. Quiero una verdadera revolución de sentimientos en la cual empecemos por reconocer nuestros errores y establezcamos un principio de orden, en donde no tengan los padres que delinquir para vivir con su familia, que pesen la inteligencia y la preparación; y la superación sea el resultado y no ver que no se puede ir a ninguna parte porque los dueños de la izquierda y la derecha cerraron el paso. A estas un llamado, que tengan cuidado porque, asi como yo pueden haber muchos emigrantes de sueños con patrias diferentes de las que nos quieren dar.
