Un método general y sencillo para realizar un análisis objetivo de gestión, en cualquier asunto o ámbito de la vida, es la comparación entre el estado inicial y el final, esto es, en que condición se empieza y en que condición, luego de nuestra gestión, se termina y advertir los efectos de nuestras actuaciones y si éstas han sido acertadas o desacertadas;
Con nuestro país podemos hacer algo parecido, analizando en el desenvolvimiento de este gobierno, además de los números, el efecto social de su gestión política; así las cosas, me pregunto, luego de un año de iniciada la revolución ciudadana, ¿Qué ha logrado hasta el momento?
Políticamente no le ha podido ir mejor, ha exterminado toda oposición política, absorbiendo todos los organismos de poder público, incluyendo peligrosamente los de control, ha barrido en dos elecciones consecutivas, instalando una Asamblea Constituyente que terminó convirtiéndose en su Congreso de Bolsillo, lo que le ha permitido dictar leyes sin oposición alguna, concentrado más poder que ningún otro gobierno en los últimos 25 años de democracia;
Sin embargo de haber logrado tan buenos resultados políticos, los económicos son dudosos, a pesar de que Correa y sus acólitos defiendan vehementemente su gestión durante el primer año de la revolución ciudadana y de que muchos especialistas, no tan parcializados y de diversas corrientes de opinión, tengan varias observaciones al informe presidencial;
Es conocido el hecho de que se ha cambiado la metodología del cálculo de algunas áreas, lo que hace complicado realizar comparaciones, pero hay ciertos datos que son innegables, por ejemplo, nuestro crecimiento económico fue el más bajo de Latinoamérica: 2.5%, el año anterior fue de 3.9%; la balanza comercial reporta un incremento del déficit de alrededor del 15% en relación al año anterior, ahora bien hay que recordar que las exportaciones petroleras aumentaron en valor, pero disminuyeron en volumen, algo entendible tomando en cuenta los altos precios internacionales del crudo;
Otras actividades importantes han desacelerado su crecimiento, por ejemplo, la pesca ha bajado de 15.2% a 4.6%; la intermediación financiera se ha precipitado del 21.27% al 9%; y así en muchos otros sectores de nuestra economía, la inflación, en términos anuales, cerró en 3.32%, el nivel más alto de los últimos cuatro años, todo esto mientras planean para este año un gasto cuatro veces mayor al crecimiento de nuestra economía, debiendo acudir, como resulta lógico para un gobierno con un evidente déficit de ideas, al incremento de impuestos;
En definitiva, después de un año de gestión en la Patria de Todos, creo que se ha gastado más saliva que neuronas, se ha malgastado tiempo en confrontaciones estúpidas en lugar de invertirlo en un diálogo que genere consensos y acuerdos mínimos encaminados a una convivencia pacífica y productiva, en definitiva, a un desarrollo sin conflictos;
Y me pregunto que ha hecho el Presidente Correa con todas esas mentes brillantes, corazones ardientes y manos limpias que decía que iban a colaborar en su gobierno, lo digo porque hasta ahora no las he visto actuar en nada, que desperdicio, no sólo de recursos humanos, sino de dineros que son nuestros, en lavarle el cerebro a la gente con la frasecita estúpida esa de que la patria ya es de todos, sin explicar dónde están las 50.000 soluciones habitacionales y los 25.000 empleos que prometió, o por qué no ha sido capaz de reactivar el aparato productivo y detener la subida indiscriminada de los precios de la canasta básica, no creo que haya hecho nada más que hablar, insultar, prometer y no cumplir;
Lo peor de todo es que, como veo las cosas y ante su incapacidad manifiesta, su popularidad va a seguir en continuo descenso, perderá inevitablemente el referéndum aprobatorio, deberá renunciar como también prometió y habremos perdido dos años importantísimos, que sumados a los que nos costará arreglar el desbarajuste demencial que dejó a su paso, se convertirán casi en una década esfumada en un pesadilla irresponsable, que desperdicio de tiempo, que desperdicio de recursos, que desperdicio de ideas, que desperdicio de poder, que desperdicio de país.
