Opinión

Guayaquil de mis Amores

   Con toda lealtad debo confesar que cuando Jaime Nebot, desde el sillón de Olmedo, convocó a los guayaquileños, y demás habitantes de Guayaquil, a una marcha enteramente cívica, la imaginé apoteósica al puro estilo guayaco, esto es, de verdad impresionante.  Lo que no estaba en mis cálculos era cuan grandiosa resultaría ser y es así que concuerdo con los comentarios que se han realizado en el sentido de que la referida marcha de Guayaquil es la más grande manifestación popular en toda la historia del Ecuador.

“Tú eres perla que surgiste
del más grande e ignoto mar,
y que al son de tu arrullar
en jardín te convertiste;
soberano en sus empeños
nuestro Dios formó un pensil
con tus bellas Guayaquil;
Guayaquil de mis ensueños”

   Una vez más, y como no podía ser de otra manera, esta ínclita ciudad  salió a escribir otra página brillante en su ya enriquecida historia llena de sana rebeldía que nunca ha estado para soportar ultrajes, vengan de donde vinieren, y que arremeten contra sus instituciones que han probado hasta la saciedad  -que a diferencia de la burocracia ociosa, atrasa pueblos, bebedora de la sangra del pueblo, etc.-  ser lo suficientemente eficaces para convertirla  en gran ejemplo de progreso.

 “Si a tus rubias y morenas,
que enloquecen de pasión
les palpita un corazón
que mitiga negras penas
con sus ojos verdes mares
o de negro anochecer,
siempre imponen su querer,
Guayaquil de mis cantares”

   La marcha del día 24 próximo pasado, fue una manifestación contundente del descontento y decepción en que vive el pueblo guayaquileño debido al desgobierno en el que nos ha sumido el economista que ya tiene más de 52 semanas de agresiones de todo tipo dirigidas a aquel o aquella que no comparte sus caducas ideas de un llamado socialismo del siglo XXl, sistema centralista que ha fracasado en todas las partes del mundo en donde ha sido impuesto.

   Guayaquil y Guayas exigen total y absoluto respeto para sus entidades, así como también la inmediata implementación de las autonomías por las que abrumadoramente votaron sus habitantes en enero 23 de 2000 y que el gobierno y sus adláteres ni siquiera lo mencionan a sabiendas de que esas autonomías obtuvieron muchos más votos (95%) que la Asamblea (69,47%).  Y después se llenan la boca con la muletilla de que están acatando la voluntad mayoritaria de los ciudadanos.

“Porque tienen las princesas
que fascinan al mirar
y que embriagan al besar
con sus labios de cerezas,
te reclamo las dulzuras
con que anhelo yo vivir,
para nunca más sufrir,
Guayaquil de mis ternuras”

  Mi ciudad ha sido y sigue siendo víctima de un odio demencial por parte del economista, quien pretende hacerle creer al pueblo que ese sentir es para con el Partido Social Cristiano, cuando en realidad ese odio es  para Guayaquil.  Debe corregir procedimientos y no minimizar lo acontecido el pasado jueves 24, con mayor razón que a su “celebración” llevada a cabo en el mismo escenario  -trayendo gente de otras regiones de la patria y a muy elevados costos- no asistió ni la quinta parte de las personas que sí lo hicieron a la marcha democrática, pacífica y admonitoria que –según datos confiables- reunió a más de 300.000 habitantes  del puerto, de toda condición social, intelectual y económica que le dieron una lección de civismo y le dijeron: RECTIFIQUE pues esto es solo el principio de lo que puede venir más adelante.   Por lo pronto en Quito ya se inició una jornada de protesta, … y luego…

   Muchas personas estiman que con sus declaraciones posteriores al gran evento el economista no ha asimilado la clara advertencia que hizo el pueblo;  yo pienso que sí lo ha hecho pero su mala consejera soberbia lo llevará a no corregir su proceder, y continuará con mayor fuerza con sus constantes desatinos y agresiones a Guayaquil y al país.

   En lo que tiene relación con las declaraciones, que a este respecto hizo el economista Acosta, Presidente de la Asamblea, puede leerse entre líneas que esas palabras van solamente de los dientes para afuera.  Conquístate fama y échate a la cama.  
 
“Y al mirar tus negros ojos
donde mi alma anhela estar
prisionera cual el mar
o al hundirme yo, de hinojos,
en las noches con fulgores
que tus ojos negros son
te dirá mi corazón:
GUAYAQUIL DE MIS AMORES”                                 

Lauro Dávila/Nicasio Safadi

0 Comentarios

  1. Avatar
    ALFREDO MINERVINI F.

    SOY UN FERVOROSO GUAYACO-CALABRES.-
    QUISIERA QUE LA GARIBALDI TENGA MAS VIDA ACTIVA CULTURAL.-
    TAMBIEN QUE LOS ITALOS-ECUATORIANOS SEAN MAS FRATERNOS.-
    MUCHOS SOLO SALUDAN EN EPOCA DE ELECCIONES Y LUEGO SON EXTRAÑOS.

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