Un urgente asunto personal me obligó a viajar a la Península. Estando allá decidí a la media noche que aún cuando el camino estaba más deteriorado, me era más conveniente seguir por la Ruta del Sol y llegar a Manta, desde donde partiríamos en un acto cívico – con pleno derecho y legalidad – a presentar nuestro punto de vista a los auto denominados “dioses” Asambleístas.

Jamás concebí que un Gobierno tan políticamente hábil, que dice tener gran respaldo, con una brillante estrategia de mercadeo, cometiese la torpeza de ahondar las diferencias y demostrar su valoración de los conciudadanos DE TODO EL PAÍS. Reconozcamos que Jaime Nebot S. es la figura más destacada y nacionalmente reconocida por su rectitud y que los gestores eran también los miembros de la Asociación de Municipales del Ecuador. Todos legalmente triunfadores por votos y acompañados de sus munícipes. Inicialmente escuché que fueron fuertemente reprimidos e ilegalmente impedidos de transitar por las carreteras del Ecuador.

No fue lo mismo enterarse por las radios de esta chambonada aupada por quienes deben acatar las debidas Leyes y que por ahora están satisfechos de que con su arsenal hayan logrado impedir el paso a una multitud encabezada por un hombre, su defensor: Nebot. Él sin ninguna arma y sin protección, acompañado de gente humilde, entre ellas mujeres que llevaron a sus niños por no tenerlos en donde dejar y participando en un acto de estricto orden y civismo.

Hoy por una filmación, que está a la vista del mundo entero en YouTube, pude ver como los “¿guardianes?” de la Ley arremetían contra inocentes desarmados. Fueron recibidos por miembros de la Fuerza Pública con pertrechos virtualmente de guerra, con gases – ¿de qué tipo? – ¡cuando menos lacrimógenos! – a pesar de que se nota el momento en que pasaban una caneca con advertencia de riesgo al interior de uno de sus vehículos.

No fue la primera vez que Nebot enfrentaba el peligro y ponía su pecho adelante gallardamente. Una abrumadora masa de mujeres y hombres del pueblo que se juntaban todos en hermandad estuvieron presentes y demos gracias al verdadero Todopoderoso que no tuvimos el pesar de lamentar lo que pudo haber sido una masacre. Sin ninguna posible equivalencia entre los otros hermanos ecuatorianos a quienes se les ha delegado la representación y cumplimiento de la ley a que se deben; empero, cumplen ordenes ilícitas. Estos – convertidos – esbirros ¿No saben que el mundo gira y la justicia llega?

La merma de fondos a los municipios es dramática, a pesar de tenerla muy bien encubierta. Y como si eso fuera poco se aplica el sucio juego de la traba burocrática; algo parecido al famoso “Catch 22”, novela histórica satírica del autor norteamericano, Joseph Heller, publicada en 1961 y que en los ´70 nos llegó como serie televisiva llamada M.A.S.H. Fundamentalmente indicaba irónicamente que todo se podía hacer, pero al culminar un trámite se argumentaba que no era el procedimiento de hacerlo. Así transforman la ley en una mala comedia.

¡Ah!... M.A.S.H. versión de “Catch 22”, causaba mucha hilaridad. No obstante, hoy la aplican para impedir que el pueblo guayaquileño, aquél que se desea rescatar de la suciedad e insalubridad, pueda tener sus obras, poniendo hábilmente un “Catch 22” en las respuestas de la Procuraduría que debe ser galardonada por su capacidad de encontrar nimiedades sin trascendencias o cambiar el tema para dar informes negativos a pesar del estricto cumplimiento legal de lo actuado y por ejecutarse. ¡Ojo conciudadanos: Hoy es Guayaquil, mañana Quito… y tu turno llegará inexorablemente.

Queridos lectores les podría relatar miles de ejemplos; sin embargo, estoy seguro de que ustedes los viven a diario. Cuando ya tienen todos los papeles listos y están felices… les informan que “ahora ya es otro el formulario” y vuelve a empezar.

Créanlo, es verdad, nuestro pueblo es el espiritualmente más sano del mundo y con su magnifica inocencia piensan, como es normal, que todos van a actuar como ellos y creen. Empero, no son brutos como muchos de los mandantes, legales o ilegales, juzgan, tienen mil maneras de reconocer lo que les conviene.

Nebot desea trabajar en paz por su ciudad y país, de esa manera lo ha hecho desde diferentes cargos, por muchos años… Inclusive con distintos Gobiernos adversarios. ¿Por qué no imitan su ardua y tenaz labor? ¿Por qué no dejan trabajar por el bien común?

Jaime Nebot S. no intimida ni agrede, actúa correctamente. Si su pueblo de Guayaquil y del Ecuador sufre, a él lo aflige. Él reconoce que Guayaquil no debe ser una isla de progreso por si sola, debe tener al resto del país con igual proceso de bienestar para llegar al tope del éxito. Tenemos todos demasiadas cosas en común, tenemos que unirnos bajo un sólo liderazgo. No, nos dejemos separar. No, al: Divide y Reinarás.