Ecuador quiere imitar a Europa. Al fin abandonamos constitucionalmente la democracia y aceptamos por mayoría contundente y drástica, pisotear la democracia por obsoleta e ineficaz y pasar a rendir tributo a un Rey, aunque al estilo europeo antiguo, no al moderno.

Los reyes actuales no gobiernan. En eso sí, su Majestad Rafico I se parece a los actuales Reyes de Europa. Desde que fue elegido no ha gobernado el país un minuto. Todo lo realizado ha sido hecho por medio de decretos de emergencia, con contratos a dedo para favorecer a las diversas ramas del ejército. Se ha dedicado a promocionar las diversas candidaturas de Alianza País, ha viajado mucho, sobre todo a hacer proselitismo político, ha insultado a todo el que no está de acuerdo totalmente con él, ha declarado que se siente más como un promotor del cambio que como hacedor del mismo, y ahora cuando llegamos a la Asamblea, ha decidido que la democracia ya no debe respetar las minorías sino decidir por el viejo método, tan criticado por él y sus aliados cercanos, de la aplanadora.

En lo que se diferencia de los reyes actuales es en su forma de obrar, Todos pudimos ver la forma digna en la que el Rey de España puso en su sitio al Presidente de Venezuela, que, quizás por falta de cultura o por soberbia de prepotencia, interrumpía malcriadamente la exposición de Zapatero en la cumbre de Chile. Un ¡Por qué no te callas! dicho con dignidad luego de las reiteradas interrupciones que impedían la presentación del Presidente de España y luego, en forma plausible y educada, viendo que había perdido su compostura, se retiró de la sala, mientras el otro malcriadamente seguía interrumpiendo la sesión. En vez de copiar lo bueno, la actuación del Rey de España, preferimos copiar lo chabacano, lo grosero, lo desdichadamente llamado popular.

La democracia es el Gobierno del pueblo, pero no es el Gobierno del pueblo por la forma malcriada y grosera, sino por el respeto. La palabra respeto es la base de la civilización. En todo debemos respetarnos y la democracia es la primera que debe hacerlo y el principal respeto es el respeto a las minorías. De otro modo, ¿Para qué se eligen minorías? ¿Qué hacen las minorías aparte de costarle más al Estado? Si la mayoría son 66, Sólo debería pagarse a 66 de Alianza País y luego de tres días firmar la Constitución que se tiene preparada y le ahorramos al país una fortuna, ganamos tiempo y ya todo está hecho.

¡La democracia ha muerto! ¡El respeto, no existe! La imposición por la fuerza es la forma que el Gobierno quiere para llevar a cabo sus planes. ¿Será porque teme que el pueblo se quite la venda de los ojos y se de cuenta del precipicio al que se lo conduce? Para los que desean vivir mendigando, está bien; pero para el que desea progresar, luchar por algo mejor para sí y para su familia, el socialismo es la muerte del esfuerzo.

El Gobierno tiene la mayoría, actuar sólo por mayoría es atropello e imposición. Democracia es ante todo, respeto a todos los ciudadanos. Pues para que haya mayoría, tuvo que haber minoría, la cual también debe ser respetada.

El canario pelucón

que vive en Samborondón.