“El sistema político agudamente autoritario que despliega sobre las personas un poder ilimitado y envolvente”, es lo que se conoce como “Totalitarismo”; termino que puede ser de derecha y de izquierda, como por ejemplo “nazifacista” o “comunista”. Poder que se introduce en todos los resquicios de la trama social. Nada deja de ser “competencia estatal”. “Nada contra el Estado, nada fuera del Estado, todo dentro del Estado”. Es un poder monocratico, ejercido por una sola corriente ideológica o paraideológica con exclusión de todo pluralismo y posibilidad de dialogo. Por eso, el régimen “descalifica” a todas las demás corrientes de pensamiento (político) que se le oponen. Los “Totalitarios” Neo Marxistas, califican a los Demócratas Liberales Autonomistas, como “Neo Liberales”.

La manera de ser de las personas de Guayaquil y de su región con vínculos sociológicos, políticos, históricos y geográficos, les han dado un temperamento y carácter especial que los identifica con la “filantropía y la beneficencia”, como generosos, liberales, tolerantes, y leales, es decir lo opuesto a los “publícanos centralistas”. Así, la Junta de Beneficencia de Guayaquil que desde el siglo XIX regenta “casos de salud”, atiende a más de tres millones de ecuatorianos necesitados al año.

Es que aunque Guayaquil no es el Poder Político del Ecuador, siempre ha sido generoso con todos los hermanos ecuatorianos mas necesitados.

En muchas ocasiones, personas afuereñas, centralistas, equivocadas y a veces envidiosas han tratado de diferentes maneras de hacer daño a la Junta de Beneficencia de Guayaquil. La Lotería es la principal fuente de sustento de las referidas “casas de salud” que regenta la Institución porteña, en beneficio de propios y extraños al solar. Alberto Acosta, seguramente próximo Presidente de la Asamblea no conoce que la Lotería Nacional de la Junta de Beneficencia de Guayaquil no es un monopolio, y que muchas rifas y loterías han competido con la de la Junta de Beneficencia de Guayaquil. El monopolio puede ser creado por la Ley en beneficio de una empresa estatal, como es el caso de los monopolios fiscales de algunos bienes y servicios, o puede resultar de la dinámica de los propios acontecimientos del mercado “libre” a favor de una empresa privada. Pero la labor de la Junta de Beneficencia de Guayaquil, ni la de su Lotería, son la de un “monopolio” que deforma el mercado, por el lado de la oferta, que consiste en la concurrencia de un solo vendedor que anula toda posibilidad de libre competencia, al contrario, la libre competencia siempre ha sido posible; la Junta de Beneficencia de Guayaquil con su loteria, constituye un servicio público regentado desde una ciudad que no es la Capital.

La Junta de Beneficencia de Guayaquil no es parte del centralismo, ni su Lotería es un monopolio. Es una Institución Guayaquileña que brinda eficientes servicios a todos los ecuatorianos más necesitados, especialmente a los más pobres; y, la Lotería garantiza su existencia.