Con enorme asombro, y por que no decirlo, con mayor repugnancia nos hemos enterados los guayaquileños que el Juez Vigésimo Primero de lo Penal del Guayas, establecido en el cantón La Libertad, ha procedido a liberar a los 2 miserables que estaban detenidos y que junto a otros canallas -algunos de los cuales están prófugos- destrozaron y quemaron la bandera de Guayaquil en aciagos días de octubre de éste año, suceso infamante que fue visto con horror por todo el país al través de las imágenes de la televisión. Es decir, se trata de un delito flagrante llevado a cabo con alevosía y ventaja y que el mencionado juez pretende dejarlo en la impunidad.
El argumento que expone ofende a la inteligencia de las personas, pues señala que el gobernador del Guayas, quien puso la denuncia en contra de los malandrines, no es el representante de la ciudad y por lo tanto no ostenta la calidad de ofendido.
Es de absoluta necesidad recordarle a éste señor…¿señor?...que debido al delito cometido por esa horda promiscua debe intervenir de oficio, esto es, sin esperar ser solicitado mediante una denuncia. Con hechos incalificables como éstos, todos los ciudadanos bien nacidos somos directamente ofendidos, inclusive deberá serlo también el juez de marras. ¿Cómo habría actuado el tal juez de pacotilla si hubiera sido ultrajada una partitura del himno nacional, o si hubiera sido incendiado el escudo patrio, o si hubiera sido reducida a jirones la bandera del país? A lo mejor se apoltronaría en un cómodo sillón en espera de la denuncia de algún ofendido… Pobre hombrecillo.
Los guayaquileños habíamos pensado que la ruindad y el odio se habían calmado; estábamos equivocados del medio a la mitad; quien sabe qué otras vilezas están preparando los enemigos de Guayaquil y de Guayas. No tenemos alternativas, debemos defendernos, comencemos por llegar a las conciencias de todos los ciudadanos guayaquileños, a todos los ciudadanos guayasenses, a todos los ciudadanos del país señalando mediante escritos, proclamas o cualquier otro modo fomentando una campaña para despertar el espíritu cívico de la gente a fin de que con valentía y amor propio, y dentro de un marco del más absoluto respeto a las leyes, hacerle sentir a los fariseos que no podrán con Guayaquil y los guayaquileños.
Hay una convocatoria para el próximo día vienes 2 de noviembre a las 6 PM en la plaza San Francisco en la que habrá una “Concentración Cívica apolítica para oponerse a la publicación de la ley que mutila a la provincia del Guayas”
Yo acudiré al llamado de los convocantes y aspiro a que también asista la mayor cantidad de personas al que se lo ha denominado como “El grito del silencio”, sin discursos ni peroratas, solamente con la presencia nuestra y la por siempre gloriosa bandera bicolor del 9 de octubre de 1820.
VIVA GUAYAQUIL, VIVA LA PROVINCIA DEL GUAYAS, VIVA EL LABARO CELESTE Y BLANCO QUE CON SUS ETERNAS 3 ESTRELLAS NOS HAN GUIADO, NOS GUIAN, Y NOS GUIARAN SIEMPRE POR LOS CAMINOS DEL BIEN HACER DE LAS COSAS.

de los colorados,que no tienen ni la cuarta parte de la poblacion de guayaquil,consiguieron la provinzialización y porqué nosotros no podemos hacer respetar a nuestra ciudad para que siga trabajando y siga siendo ciudad modelo en américa.
las demas provincias deberían unirse a rechazar al centralismo del siglo XXI,que lo unico que hacen es manejar a su antojo el dinero de todas las provincias ricas de nuestro país y que reciben una miseria del gobierno central.
pero actualmente la dedicatoria es en contra de guayaquil y estas ratas centralistas quieren irla consumiendo poco a poco para dejarnos sin nada y depender de ellos para todo lo que se quiera hacer en beneficio de nuestra ciudad,además,una vez adueñados de todas las instituciones guayaquileñas no me sorprendería que estos vividores del pueblo(los centralistas) desearían ver sumergida a nuestra ciudad en el caos y la basura nuevamente,pero no lo van a lograr porque yo me propuse a defender a mi ciudad al igual que otros muchos guayaquileños.
no hay que temer de nada porque todos aquellos que quieren ver destruida a nuestra ciudad son una cantidad despreciable en comparación a nuestra gran población y el día en que nos harechemos todos los guayaquileños no cabe duda de que los vividores del centralismo estarán escondidos en sus grandes haciendas, mansiones o guaridas de mármol con filos de oro temblando del miedo.
recuerden queridos amigos que somos la ciudad mas grande y poblada de nuestro país y sería una humillación que unos cuantos pelagatos nos arrebaten lo nuestro.
UNAMONOS PARA DEFENDER A NUESTRA CIUDAD Y NO LE DEMOS EL GUSTO A LOS CETRALISTAS- VIDA FÁCIL-BURÓCRATAS-VIVIDORES DEL PUEBLO.